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Presentación del libro “Objetos celestes para prismáticos. Guía de campo”

El pasado viernes 15 de noviembre tuvo lugar la presentación oficial del libro “Objetos celestes para prismáticos. Guía de campo” escrito por dos socios de AVA, Pepe Bosch y Mercedes Bartual, con la colaboración de Iván Dragoev. El autor del prólogo es Juan Fabregat, Catedrático de Astronomía y Astrofísica de la Universitat de València y ex presidente de AVA.

 

Abajo, de izda a dcha: Pepe Bosch, Mercedes Bartual, Iván Dragoev  y Juan Fabregat

 

 

El vicepresidente de AVA y Director de la Escuela de Astronomía, Luis Rivas, fue el encargado de presentar a los ponentes.

 

 

En su introducción, Luis recomendó encarecidamente iniciarse en la Astronomía con unos prismáticos. Conocer las constelaciones, y los objetos más importantes del cielo es un aprendizaje para toda la vida. Cuando alguien pregunta "¿qué telescopio me he de comprar?" Luis siempre recomienda unos prismáticos. Después, siempre se podrá mirar  por los telescopios de los compañeros o por los telescopios que la AVA tiene en el CAAT y decidir cuál se adapta mejor a las necesidades y exigencias de cada uno. Además hay muchos objetos de exclusiva visión con prismáticos. Luis destacó, por ejemplo, la visión de M31 con unos 20x80. El libro objeto de la presentación se define como una guía de campo con mapas celestes y listas de objetos para observar.

Tras la intervención de Luis Rivas,le tocó el turno a Juan Fabregat, doctor en Física y presidente de AVA en los años ochenta, que ha sido el encargado de escribir el prólogo. Juan empezó diciendo que se inició en el mundo astronómico con unos prismáticos, junto a Luis Rivas. Primero empezaron reconociendo las constelaciones a simple vista, que es manera lógica de iniciarse en esta afición. El siguiente paso fueron los prismáticos. Para abordar adecuadamente el conocimiento del cielo nocturno y todos sus objetos, hace falta una guía de campo. Comentaba Juan que en su época el libro de referencia era la "Guía de campo de las estrellas y los planetas", de Donald Menzel, una obra que no estaba mal, pero que no estaba dedicada específicamente a los prismáticos. No cabe duda de que hay objetos cuya visión es mucho más agradecida con prismáticos que con telescopios, como M31, las Pléyades o las Hiades. La nueva guía ahora presentada incorpora cartas celestes y mapas grandes, que ayudan a localizar fácilmente los astros. Además, se le ha dotado de un marcado componente divulgativo y cultural, ya.que incluye la mitología de las diferentes constelaciones, apartado del que se ha encargado Iván Dragoev. Como vemos, la cultura no es exclusiva de las Humanidades.

 

Tras Juan Fabregat, intervino Iván Dragoev, el tercer coautor del libro.  Comenzó diciendo que si se separa ciencia de cultura, llegamos a un problema. El libro es un intento humilde de unir ambas cosas. Todo empezó con Pepe Bosch, que lo animaba a conocer constelaciones. En sus encuentros hablaban de las constelaciones y de su mitología asociada. Iván apunta que la definición de mito que más le gusta se encuentra en la obra Fedro, uno de los diálogos de Platón. El mito es una forma de hablar de las estrellas, pero sin números ni matemáticas e por medio, pero eso no quiere decir que sea un discurso menos serio. En el mito, hay preguntas que siguen siendo válidas hoy en día: ¿quién soy?¿de dónde vengo? El origen de las cosas, y mi lugar en el Universo.

 

La siguiente en intervenir fue Merche Bartual. Merche es una enamorada de los prismáticos desde el principio. Cuando hizo el curso de iniciación de AVA, hace ya algunos años,  preguntó: ¿qué telescopio me compro? La recomendaron fue clara y categórica: cómprate unos prismáticos. Y así lo hizo. Adquirió unos 20x80 con trípode. Para ella, los prismáticos son una forma estupenda de conocer el cielo. Recordó cuando se fue de viaje a Atacama con varios compañeros de AVA. En principio, iba a llevarse sus 20x80, pero se le estropearon y se compró unos 25x100 que le cabían en la maleta. Merche solo le encuentra dos pegas a los prismáticos: la visión en el zenit, y que se quedan cortos de aumentos.

 

Y por último llegó el turno de nuestro compañero Pepe Bosch. Comentó que buscó libros para prismáticos, y no encontró muchos, y casi todos eran de autores extranjeros. Ahí fue cuando se le pasó por la cabeza la idea de hacer uno en castellano. Y lo habló con Merche. Pepe tenía unos 10x50, y Merche unos 25x100. Lo primero que hicieron fue confeccionar listas de objetos. Al principio no les gustaban las dobles y querían prescindir de ellas, pero Ricardo Ninet las conocía y los animó a que las incorporasen a la obra.

 

Con los 10x50 llegaban a la magnitud 9,5, y con los 25x100 a la magnitud 12. Entre esas magnitudes hay muchos objetos visibles, como todo el catálogo Messier, por ejemplo. Finalmente les quedó una lista de unos 400 objetos: objetos de cielo profundo, estrellas dobles y añadieron estrellas variables de carbono. Pepe  realizó sus observaciones en las salidas al CAAT y al observatorio de la universidad. Y Merche e Iván observaron desde la comarca del Matarraña (provincia de Teruel, cerca de Alcañiz). Con todos esos datos empezaron a elaborar el libro. Tenía que ser una guía de campo, con la información a la izquierda y los mapas celestes a la derecha. Y había que hacerla en gusanillo, para que se pudiera quedar bien abierta y fuera más fácil su uso en el campo. Lo siguiente fue buscar editorial. En Omega, le dijeron que no a Merche. También les rechazaron en Marcombo. Finalmente, fueron a parar  al Servei de Publicacions de la Universitat. En conjunto, calculan que dedicaron unas 400 horas de observaciones para confeccionar el libro.

 

Y con la intervención de Pepe terminó la presentación del libro, una obra que marca un antes y un después en el panorama editorial en lengua castellana y que, sin duda, se convertirá en una obra de referencia para los amantes de la observación del cielo con este tipo de instrumentos. Después de la presentación, se ofreció un aperitivo a todos los asistentes.

 

La presentación fue amena, y rigurosa en la descripción de la guía de campo