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Charla: Auroras boreales: ¿vamos a verlas?

El pasado viernes 26 de julio nuestro compañero Ángel Ferrer nos ofreció una interesantísima charla sobre las auroras boreales. Ángel conjuga amenidad y rigurosidad. La charla tuvo dos partes: la primera estuvo dedicada a la descripción del fenómeno físico de las auroras; y la segunda parte se centró en la organización de un viaje para ver este hermoso espectáculo de luz celeste desde el Norte de Europa para finales de noviembre de 2019.

Desde España las auroras no se pueden ver -sólo en rarísimas ocasiones-, por lo que hay que desplazarse muy al Norte de Europa para poder observarlas. De pronto, el cielo se ilumina, y surgen grandes franjas de luz, como cortinas zigzagueantes que invaden un gran campo en el cielo. Estas franjas se mueven con bastante rapidez. Como curiosidad, comentar que las auroras son especiales para los samis, la población indígena de Laponia.

 

Empecemos con la Física de las auroras boreales. Abordaremos cuatro puntos:

– El Sol

– El espacio hasta la Tierra

– El campo magnético terrestre

– La atmósfera celeste

1. EL SOL

El Sol emite luz (infrarrojo, visible, ultravioleta, etc.), y también viento solar. Asimismo, nuestra estrella lanza potentes llamaradas de plasma incandescente (que son el origen del viento solar), muchas de ellas de varias veces el tamaño de la Tierra. A estos violentos fenómenos de les conoce como “Eyección de Masa Coronal”. Es el origen del viento solar formado por partículas ionizadas (protones y electrones). 

 

2. ESPACIO DESDE EL SOL HASTA NUESTRO PLANETA

Parte del viento solar son protones que se mueven a velocidades entre 300 y 1000 Km/seg. Aunque no haya manchas solares en la fotosfera, sí hay viento solar. En Internet podemos consultar las condiciones en tiempo real del viento solar desde la web “spaceweather”.

En la actualidad existen varios satélites que observan el Sol permanentemente y que nos informan del tiempo interplanetario. El índice resumen de la actividad del viento solar se llama “Kp”. Con esos datos, se puede predecir dónde se podrán ver las auroras boreales y su límite geográfico de visibilidad.

 

3. CAMPO MAGNÉTICO TERRESTRE

El campo magnético terrestre desvía los protones y electrones cargados eléctricamente hacia los polos Norte y Sur. En la actualidad el Polo Norte Magnético casi coincide con el polo Norte geográfico. La intensidad del campo magnético desciende un 6% cada año, por lo que llegará un momento en que no habrá auroras.

 

4. ATMÓSFERA TERRESTRE

Los protones y electrones procedentes del viento solar chocan con los átomos de nuestra atmósfera, compuesta fundamentalmente por nitrógeno y oxígeno. En estas colisiones, los electrones transfieren su energía a la atmósfera, lo que excita los átomos y las moléculas a estados de mayor energía. Cuando se relajan de nuevo a estados de menor energía, liberan su energía en forma de luz, que es lo que vemos en forma de aurora. Es un fenómeno similar a cómo se produce la luz en un tubo de neón. La luz puede ser roja, verde o azul. A simple vista  las auroras se ven verdes porque el ojo humano es más sensible al verde que al rojo. Pero en las fotos se pueden llegar a apreciar más colores (amarillo, rosado, etc).  

Las auroras se producen entre los 300 y 400 Km de altura.

Para señalar, las zonas desde las que se pueden ver las auroras se trazan dos líneas:

1. Zona interna. Incluye Groenlandia, Canadá y Alaska

2. Zona externa. Incluye Islandia, y parte de los países escandinavos

 

Cuando la fuerza del viento solar es mayor, vence al campo magnético y se ven auroras en zonas más amplias. Eso significa que la magnitud Kp es mayor. Con un Kp de 5, por ejemplo, se ven auroras desde Finlandia, Lituania y Escocia.

Como curiosidad, comentar que en épocas de guerras con las luces de las ciudades apagadas fue posible ver auroras en amplias zonas situadas más hacia el sur. Existen testimonios de auroras observadas desde España, aunque hoy en día, con la contaminación lumínica, resulta extremadamente difícil poder verlas. Incluso se han llegado a ver auroras boreales en el Ecuador.

 

Para mostrar la actividad de las auroras cada noche se utilizan Keogramas. Los keogramas son gráficos que sirven para determinar cuándo habrá auroras visibles. Los keogramas se pueden ver en la página web de la Universidad de Oulu (Finlandia).

 

Pasamos a la segunda parte de la charla: organizar un viaje para ver las auroras boreales en noviembre. Para ver bien las auroras da igual ir al Polo Norte que  al Polo Sur, aunque de entrada la Antártida queda descartada por razones obvias. Y también se descarta Australia y Canadá, ya que están más lejos y los viajes resultan mucho más caros.

Una primera opción sería ir a Tromso en Escandinavia. El problema es que se encuentra en Noruega, país que no comparte el euro, y por tanto, resulta muy caro. La ventaja es que no hace tanto frío porque recibe la influencia de la corriente del Golfo (en invierno se llega solo a los 4 ó 5 grados bajo cero). Al final, nos decantamos por ir a Finlandia.

 

Una posibilidad sería ir a Barcelona para tomar un avión con destino a Helsinki. De ahí iríamos a Ívalo (Finlandia), para finalmente, alojarse en apartamentos bien equipados en Saariselka. Para ver las auroras en su plenitud y con las mejores garantías, se viajaría desde Saariselka hasta las orillas del lago Inari, situado a unos 40 Kms, por lo que resulta imprescindible alquilar un coche.

Comentar que en Ivalo hay solo 3500 habitantes. Y en Inari, son apenas 500 habitantes. En estas localidades se pueden realizar numerosas actividades relacionadas con la nieve y deportes de invierno. Por ejemplo, hay pistas de esquí (entre ellas la de esquí de fondo más grande de Europa), se pueden hacer excursiones con raquetas de nieve o deslizarse con trineos.

 

Respecto a la comida, es aconsejable llevarse algo desde España (embutidos, alguna conserva...). El vino, la cerveza y leche son caros allí. Eso sí, el salmón es muy barato y de exquisita calidad. También hay que probar la carne de reno.

Respecto a la ropa, apenas habría que añadir algo más a la que usamos habitualmente en el CAAT en invierno. En todo caso, en una tienda como Decathlon podremos encontrar todo lo necesario por un precio muy asequible. Hay que recordar que las temperaturas nocturnas pueden llegar fácilmente a rondar los -30º.

Si vamos a realizar fotografía -sin duda, el objetivo principal paras muchos de los asistentes- es necesario un trípode. La cámara deberá estar en modo manual, a 3200 ISO y un tiempo de exposición de entre 2 a 4 segundos.

Finalmente, indicar que el viaje está pensado para llevarlo a cabo en la semana del 23 al 30 de Noviembre.

Texto y fotos cortesía de POSETE.