Ganímedes no es solo un satélite de Júpiter, es el más grande de todo el Sistema Solar, superando incluso al planeta Mercurio en diámetro. Su corteza helada, cubierta por enormes sistemas de fracturas, nos recuerda un tanto a otro satélite de Júpiter, Europa, y apunta a un mundo activo relativamente reciente, al menos a nivel interno. Además, en su interior esconde un secreto que no ha dejado indiferentes a los científicos en las últimas décadas: la existencia de un campo magnético propio.




