La Luna tarda lo mismo en dar una vuelta alrededor de la Tierra que sobre sí misma, es por eso que siempre nos muestra —o nos oculta— la misma cara. Y ya sabemos qué hacemos los seres humanos cuando una parte del mundo permanece fuera de nuestro alcance: tratamos de rellenar ese vacío con los medios que tenemos y alguna suerte de mitología o teoría al respecto hasta que la ciencia proporciona una explicación más rigurosa y fiable.




