El sistema planetario LHS 1903: poniendo a prueba el ‘desierto de los minineptunos’

Hasta 1995 nuestro Sistema Solar parecía seguir un patrón lógico: planetas rocosos en el interior y planetas gigantes con grandes cantidades de gases —o líquidos— en el exterior. Al fin y al cabo, a medida que uno se aleja del Sol las temperaturas son más bajas y los protoplanetas tienen más fácil retener gases como hidrógeno y helio, que son los constituyentes principales de las atmósferas de los planetas exteriores. Esta visión tan simple desapareció en 1995 con la detección de 51 Pegasi b, el primer planeta extrasolar descubierto alrededor de una estrella principal. 51 Pegasi b es un júpiter caliente, o sea, un planeta gigante gaseoso situado muy cerca de su estrella, con periodos de traslación que se miden en días.

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